Mitos sobre el “Calentamiento Global”

   Es indudable que el clima se ha vuelto más extremo, especialmente en el hemisferio norte, donde los veranos se han hecho mucho más calidos (y lluviosos…) y los inviernos mucho más crudos.  Además, ya es casi un pensamiento unánime que el llamado “calentamiento global” se ha producido por la intervención humana del medio ambiente, específicamente, por la emisión de gases invernadero (como el CO2). Pero quiero hacer mías las palabras del filósofo danés, Soren Kierkegaard: cuando una idea es unánimemente aceptada se sigue que ésta debe ser un error. Y parece que la teoría ya se resquebraja.

  Por ejemplo, hoy la BBC publicó una noticia titulada “Inundaciones ¿Por cambio climático?” en la que Stella Carballo, investigadora del Instituto de Clima y Agua en Argentina, es consultada acerca delas condiciones climáticas extremas en Londres y Buenos Aires, y dice: “creo que esto se encuadra dentro de las variabilidades naturales. […] Por supuesto -dice la investigadora- no debemos descuidar la actividad del hombre que está causando contaminación y emisiones que producen efectos nocivos en el medio ambiente. Pero aquí estamos hablando del clima y creo que la principal participación es natural“, concluye la experta.

   Y tiene lógica: el clima de nuestro planeta nunca ha estado estático. Se sabe que cada cierto tiempo han ocurrido “glaciaciones”: hace unos 950, 750 y 600 millones de años, durante el precámbrico; hace 450 millones de años, en el ordovícico; hace 280-290 millones de años, durante el pérmico; y hace unos 15 millones de años, en el mioceno. En la “Encarta” nos dicen:

Durante el pleistoceno (cuaternario), el clima mundial experimentó unos 20 ciclos en los que se alternaban periodos fríos o glaciales, caracterizados por la expansión de los mantos de hielo, con otros más cálidos o interglaciales, que provocaban su retroceso.

Y un poco después:

El último periodo glacial comenzó hace unos 120.000 años y terminó hace unos 10.000, cuando se inicia el holoceno, que llega hasta nuestros días y es considerado por los científicos como interglacial. El clima de los periodos interglaciales ha sido muy similar o, quizás, un poco más cálido que el de hoy.[1]

   Para resumirlo: el clima de la Tierra, visto ha gran escala, ha oscilado permanentemente entre épocas de caletamiento y enfriamiento, y en ésto nada tiene que ver la Revolución Industrial ni el capitalismo. De hecho, históricamente también se sabe que en la Edad Media hubo un período muy frío y con muchas precipitaciones, que provocó una gran hambruna.

   Y no es que quiera menospreciar el papel del ser humano: es indudable que impactamos el medioambiente mucho más significativamente que los demás seres vivos, que tenemos problemas graves como la deforestación, la desertificación y los desechos no biodegradables; pero también se debe ser honesto y juzgar todas las cosas en su justa medida.

   El problema es más grave de los que parece, porque por el fanatismo en torno al calentamiento global se ha alentado lo que al parecer es la locura del siglo XXI: los biocombustibles… este nuevo desastre de la política está haciendo que suban los precios de los alimentos básicos (que siempre han sido los cereales) y al final, matando de hambre al tercer mundo, como ya decía la FAO.

   Por construir la “sociedad sin clases” murieron decenas de millones de personas durante el siglo XX. Me pregunto cuantas podrán morir ahora por el “Calentamiento Global”. Hay que tener presente que el camino al infierno está tapizado de buenas intenciones

[1] “Glaciación.” Microsoft® Student 2007 [DVD]. Microsoft Corporation, 2006.

Arabia Saudí: Médico cristiano lleva 15 meses retenido por poseer una Biblia

Me limito a difundir una noticia publicada en Eurabian News, que por supuesto permanece silenciada. Se trata de un médico cristiano detenido bajo los gravísimos cargos de evangelizar el cristianismo en un país de musulmanes y poseer la Biblia. (No debe extrañarnos en un país donde la apostasía del Islam se castiga con la muerte)

La Iglesia pide a los Coptos no manifestase en frente de las embajadas de Arabia Saudita en Europa Y América.

Reclamaciones al Rey de Arabia para liberar un médico cristiano.

18/07/07

La Iglesia Ortodoxa a pedido a sus súbditos Coptos en Europa, Estados Unidos y Canadá de parar las manifestaciones en frente de las embajadas de Arabia Saudita estos día, para facilitar la liberación del médico copto Mamdouh Fahmy, quien se encuentra bajo arresto domiciliario en Riad, por decisión de las autoridades sauditas que no le dejan regresar al Cairo desde año y medio.

En declaraciones al periódico egipcio Elwafd, D. Naguib Gabrail, Consejero Legal del Papa Shenouda (Papa de los Coptos en Egipto) ha afirmado que el clero y los líderes de la comunidad copta reclaman a sus hermano en el extranjero mantener la calma y para no perjudicar las negociaciones en curso actualmente en relación con el médico detenido bajo dos cargos, evangelizar el cristianismo en un país de musulmanes y poseer la Biblia.

Gabrail ha afirmado que ha mantenido una reunión con el embajador saudita en El Cairo últimamente, y le transmitió la irritación  de los cristianos de Egipto por el modo de las investigaciones llevadas a cabo y los cargos dirigidos contra el médico copto, que están consideradas como ofensa contra una religión celestial. Sigue leyendo

Las mentiras en torno a la pederastia

   Es idea usual, especialmente en EEUU, pero por extensión en el resto del mundo, que la pederastia es mucho más usual entre sacerdotes católicos que en cualquier otro sector de la sociedad (asociandolo principalmente al celibato). Sin embargo, esto es una MENTIRA.

   Un informe de la Liga Católica por los Derechos Religiosos y Civiles (Sexual Abuse in Social Context: Catholic Clergy and other Professionals), sin ánimo de exculpar a los abusadores, realizó un informe con el propósito de “poner el problema de la pederastia en perspectiva”. Valiéndose de estadísticas de uso público (The National Child Abuse and Neglect Data Systems, EEUU) y de un par de estudios encargados al John Jay College of Criminal Justice in New York City y a la National Review Board que fue establecida por la Conferencia Episcopal estadounidense; llegó a establecer que los principales abusadores son los familiares de las víctimas y, además, que es mucho más usual el abuso de parte de pastores protestantes o profesores que de sacerdotes católicos.

   Recomiendo el estudio para deshacerse de algunos mitos.

Ver también: Religión, enseñanza y pederastia

Manipulación de puntajes PSU

   El profesor Hugo Montes expresó en un artículo publicado el 18 de julio su inquietud por la falta de transparencia en torno a la PSU. En particular, se refirió a un estudio emitido por el Educational Testing Service que no ha sido dado a conocer a la opinión pública.  

Quiero aprovechar que el tema se ha vuelto a poner en el tapete, para llamar la atención sobre otra de las “irregularidades” que rodea a la famosa prueba: me refiero al  “tratamiento de puntajes” que realiza la institución evaluadora (concepto acuñado por ellos mismos). Con el propósito de “acortar la brecha entre ricos y pobres” y, en fin, encubrir la situación terminal en que se encuentra la educación pública, el DEMRE manipula sin pudor alguno los puntajes, valiéndose de trucos matemáticos. Cualquiera puede constatar, si ve la “Tabla de Equivalencia de Puntajes Corregidos y Puntajes Standard […] Proceso de Admisión 2007. Matemática” (disponible en el sitio web del organismo, sección Estadísticas) que con el total de las preguntas buenas (es decir, puntaje corregido igual a 70) el puntaje standard que corresponde es 850, y con 69 buenas es 828: una variación de 22 puntos. Sin embargo, entre las 40 y 41 buenas ¡¡¡la diferencia es sólo de 3 puntos!!! El mismo DEMRE explica en su página como adapta los datos para que la mayoría de los puntajes queden en la mitad del espectro. El resultado es que a pequeñas variaciones de puntaje corregido en los extremos, la variación de puntaje standard es inmensa: con 67 buenas ya se sale del rango de los 800, con 60 ya se está casi en 700, y por otro lado, sólo con 10 buenas ¡se tiene casi 500 puntos!  

Es válido preguntarse: ¿Qué clase de sistema de selección es uno que perjudica a los buenos alumnos, protege a los mediocres y directamente beneficia a los malos; que además homogeniza artificialmente a los colegios, ocultando la realidad a la opinión pública? No veo como puede ser compatible todo esto con “el gran salto en educación” que supuestamente desea la Presidenta.

Un libro llamado Inshallah… (3)

orianafallaci2.jpg¿Cómo introducir este texto? Quizás debo limitarme a contextualizarlo: se encuentra dentro del libro Inshallah, de Oriana Fallaci. El libro trata sobre la guerra (y, específicamente, sobre la Guerra Civil Libanesa). Cuenta la historia del contingente italiano apostado en Beirut bajo el mandanto de Naciones Unidas, desarrollándose la historia de forma coral.  Uno de los personajes aparece tangencialmente en el relato, casi como un espectador: es llamado simplemente como “el Profesor”, y resulta ser el alter ego de Oriana (decidi incluir en este texto el fragmento en que eso se explica también).  El fragmento que transcribo corresponde prácticamente al final del libro, por lo tanto no es recomendable para quien pretenda leerlo (aunque el daño no es grave: el desenlace no es lo más importante de una novela, y en ésta menos…). Corresponde a la tercera carta enviada por el Profesor a su esposa (aunque ésta tambien es ficticia…)

   ¿De qué se habla aquí? Principalmente sobre el Destino, Dios, la Guerra, el Bien y el Mal, el papel del escritor… en fin… obre la vida. Que lo disfruten.

«En cuanto al “casi” que separa la certeza absoluta de la probabilidad rayana en la certeza, se llama destino: Inshallah. Como Dios quiera, como Dios guste, Inshallah.” En una palabra, me ha dejado sin respuesta. Y después ha hecho algo peor. Porque ante la pregunta de si había encontrado la fórmula que buscaba, la fórmula de la Vida, ha respondido: “Sí. Se la acabo de dar. Es la palabra Inshallah. Pero yo la detesto, la aborrezco como la palabra destino: símbolo ambas de una impotencia y una resignación que asesinan el concepto de libertad y responsabilidad. De todos modos, para aceptarla, para creer en ella, aún debo repudiar la fórmula de la Muerte.” Cariño, la acepte o no él, crea en ella o no, también yo detesto la palabra destino: la palabra Inshallah. La mayoría ven en ella esperanza, buenos auspicios, confianza en la misericordia divina. En cambio yo, como él, no veo en ella sino sumisión, resignación, impotencia y renuncia a uno mismo. Padre-Celestial, Señor-Omnipotente, Jehová, Alá, Brahma, Baal, Adonai, o-como-te-llames: elige-tú-por-mí, decide-tú-por-mí. No señor, yo me niego a delegar en Dios mi voluntad y mi pensamiento. Me niego a renunciar a mí mismo y resignarme. Un hombre resignado es un hombre muerto antes de morir, y yo no quiero estar muerto antes de morir. ¡No quiero morir ya muerto! ¡Quiero morir vivo! Sigue leyendo

¿Es la ONU garantía de paz, o un proyecto tan absurdo como la Liga de Naciones?

¿Es la ONU un proyecto más exitoso que la Liga de Naciones? Los paralelismos entre ambas instituciones son preocupantes, y es legítimo preguntarse: ¿Qué garantiza la paz? ¿Que nos impediría caer en una Tercera Guerra Mundial? En este artículo aprovecho de pasar lista a muchas de las infamias y violaciones a los derechos humanos que la ONU calla por mantenerse dentro de lo “políticamente correcto”

   «Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa.» Así comienza Marx “El 18 de brumario de Luis Bonaparte”, con ese aire profético que tanto fervor causó (¿causa?) en sus seguidores. Y puede que en esto no se equivocara: está muy difundida la idea de que la historia es una espiral. Yo me apoyaré en estos terminos, y diré que la Liga de las Naciones fue la tragedia, y la ONU es la farsa. Me explico.

   Cuando terminó la primera guerra mundial, el presidente estadounidense Woodrow Wilson se hizo el principal defensor de una idea de origen británica: debía crearse una Liga de Naciones, que impidiera conflictos futuros entre los países, y garantizara así la paz. La idea provenía de Walter Phillimore y Lord Robert Cecil, dos hombres religiosos y casi pacifistas, que veían en la Liga «no un instrumento para resistir a la agresión mediante la fuerza colectiva, sino un sustituto de dicha fuerza, que actuaba principalmente mediante la “autoridad moral”» (¿¿no les suena??)[1]

   La idea desagradó desde un principio a los expertos militares y diplomáticos británicos. «El coronel Maurice Hankey, secretario del gabinete y el coordinador militar de más vasta experiencia, escribió lo siguiente: ‘todos estos planes son peligrosos para nosotros, porque crearán un sentimiento de seguridad que es completamente ficticio… El único resultado será el fracaso y cuanto más tarde en sobrevenir ese fracaso más seguro es el hecho de que el país se adormecerá. Entregará una palanca muy sólida a los idealistas bien intencionados que existen en casi todos los gobiernos, y que rechazan la idea de gastar en armamentos; y con el transcurso del tiempo casi seguramente logrará que este país se vea sorprendido en situación desventajosa’ Eyre Crowe observó, ásperamente, que ‘una liga solemne y un pacto’ serían como otro tratado cualquiera ‘¿Qué nos garantiza que sus cláusulas no quedarán sin cumplirse, como sucede con tantos otros tratados?’»[2]

   Es hecho ya conocido que la Liga no impidió ni el advenimiento de los totaliarismos, ni la vulneración de las fronteras, ni la guerra misma, ya que se vio superada por las fuerzas de la historia… La Liga fue simple espectadora de sucesos en los que era incapaz de intervenir. Se le dio la tarea imposible de mantener fijas fronteras que nunca correspondieron a las demandas que hicieron las naciones. Y al final la Historia pudo más que las buenas intenciones. Sigue leyendo

Relatividad, no relativismo

Einstein, un científico que creía de corazón en la existencia de la verdad de valor universal y en que era posible alcanzar la certidumbre racional, vio en vida como su teoría fue víctima de un fatal equívoco, y de cómo las masas vinieron a confundir la relatividad física con el relativismo moral, quizás en el mayor ejemplo historico de la ‘ley de consecuencia involuntaria’

einstein.jpg   Estoy leyendo Tiempos Modernos, del británico Paul Johnson. Se trata de una historia del siglo XX, cuyo primer capítulo se titula “Un mundo relativista” y dice así:

   “El mundo moderno comenzó el 29 de mayo de 1919, cuando las fotografías de un eclipse solar, tomadas en la isal del Príncipe, frente al África occcidental, y en Sobral, Brasil, confirmaron la verdad de una nueva teoría del Universo”[1]

   Por supuesto, el autor se refiere a la Teoría de la Relatividad de Einstein. Pero ¿Por qué debería ser éste el comienzo de la época moderna?

   Para Johnson, la Mecánica Newtoniana fue marco del “Iluminismo Europeo, la Revolución Industrial y la vasta expansión del conocimiento, la libertad y la prosperidad de la humanidad que alcanzó el siglo XIX”. Mas empezó a mostrar deficiencias con el advenimiento de telescopios más poderosos (que revelaron una desviación de Mercurio no prevista por la mecánica clásica) y principalmente por el famoso experimento de Michelson y Morley que estableció la inavarianza de la rapidez de la luz.

   Fue en este contexto que apareció Albert Einstein, quien explicó por qué en ciertas circunstancias las distancias parecen contraerse y los relojes aminorar la velocidad, en la posteriormente llamada “Teoría especial de la relatividad”. Pero no se quedó ahí: “Ni siquiera el comienzo de la guerra en Europa impidió que los científicos prosiguieran la búsqueda, promovida por Einstein, de una Teoría Genereal de la Relatividad, que abarcara los campos gravitatorios, y permitiera una revisión integral de la física newtoniana”[2].

   Y fue esta última teoría la comprobada por Arthur Eddington en 1919, constatando con el eclipse solar que “un rayo de luz que rozara la superficie del sol debía desviarse 1,745 segundos de arco, dos veces la desviación gravitatoria indicada por la teoría newtoniana”[3].   Cuando los resultados se anunciaron ante la Sociedad Real, en Londres, Whitehead, presente, dijo: “Éramos el coro que comentaba el decreto del destino revelado en el desarrollo de un incidente supremo. Había cierta dignidad dramática en la escenografía misma: el ceremonial tradicional, y en el trasfondo la imagen de Newton recordándonos que la más grande de las generalizaciones científicas ahora, por primera vez después de dos siglos, sería modificada… al fin  había comenzado uan gran aventura del pensamiento“.

   Einstein «debía ilustrar lo que Karl Popper denominaría más tarde la ‘ley de consecuencia involuntaria’. Muchísimos libros trataron de explicar claramente de qué modo la Teoría General había modificado los conceptos newtonianos  que informaban la comprensión del mundo en los hombres y las mujeres comunes, y cómo funcionaba. El propio Einstein la resumió así: ‘En su sentido más amplio, el Principio de la Relatividad está contenido en el enunciado: La totalidad de los fenómenos físicos tiene un carácter tal que no permite la introducción del concepto de movimiento absoluto; o, más breve pero menos exacto: No hay movimiento absoluto.’ […]

   Pero a los ojos de la mayoría de la gente, para la cual la física newtoniana, con sus líneas rectas y sus ángulos rectos, era perfectamente inteligible, la relatividad nunca fue más que una imprecisa causa de inquietud. Se entendía que el tiempo absoluto y la longitud absoluta habían sido derrocados; el movimiento era curvilíneo. De pronto, pareció que nada era seguro en el movimiento de las esferas. ‘El mundo está desquiciado’, como observó entristecido Hamlet. […] A principios de 1920 comenzó a difundirse, por primera vez en un ámbito popular, la idea de que ya no existían absolutos: de tiempo y espacio, de bien y mal, del saber, y sobre todo de valor. En un error quizás inevitable vino a confundirse la relatividad con el relativismo.

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