La imagen de Chile y de la Presidenta después de la Cumbre Iberoamericana

   Ya han pasado varios días y es necesario hacer un balance sobre esta cumbre. Ciertamente, el “Presidente” Chávez (muy acreditado constitucionalmente a juicio de sus defensores) logró acaparar nuevamente la atención de todo el mundo con sus dichos que son más propios de un payaso o de un loco que de un jefe de Estado. Esta vez el blanco de sus críticas fue Aznar, un fascista (claro, no podía ser de otra manera: hoy en día cualquiera que no viaje a rendirle culto a San Fidel es un “facha”). ¿Qué otras acusaciones pesan sobre el Sr. Aznar? Andar vendiendo el “discurso de Washington” y decir de Haití y de los demás países pobres: “esos se jodieron”.

   El sentido común dictaba que esto no se podía quedar así, y debía haber una respuesta de parte de España, que de hecho llegó de manos de z-ETA-p:

“No seré yo el que esté cerca de las ideas de Aznar, pero el ex presidete Aznar fue elegido por los españoles, y exijo, exijo…”

Pero ahí no más había llegado cuando “Don Hugo” (¿o “dictador socialista” bastará?) lo interrumpió:

“Dígale a él que respete la dignidad de nuestros pueblos. Dígale lo mismo a él.”

Juan Carlos I:  ¡Tú!

ZP: Un momento. Exijo ese respeto, por una razón, además… (todo esto casi tartamudeando)

Chávez: Dígale usted lo mismo a él, presidente.

ZP: Por supuesto.

Chávez. Dígale lo mismo a él… Yo tengo derecho a defender … (tercera intervención)

Don Juan Carlos: ¿Por qué no te callas?

Bachelet: Por favor, no hagamos diálogo. Han tenido tiempo para plantear su posición.

   ¿Ven? Tres intervenciones extensas y descaradas del Presidente Chávez (que ya se había excedido en su tiempo reglamentario anteriormente, y que por lo demás decía cosas inaceptables) pero a la primera intervención seria del Rey interviene la Presidenta Bachelet (aquí me ahorro otros calificativos, pero no será precisamente Michelle la Bienamada) para callar a este último. De hecho, el amigo de Ahmadineyad siguió hablando con ZP.

¿Creen que eso pasó desapercibido? Pues vean Bachelet se sumerge en la mediocridad general (¿No estaba ahí?):

La presidenta socialista de Chile, protagonizando el penoso espectáculo de exigirle silencio al Rey de España tras permitir la grosera salida de tono previa de Hugo Chávez, no ha hecho más que ejemplificar lo que fue una penosa Cumbre.

En un foro más digno de una reunión de camaradas que de jefes de Estado, la Cumbre Iberoamericana dejó al mundo una triste impresión. Por el mal tono, por el bajo nivel político e intelectual y por la confirmación de que áreas importantes de la América de habla hispana se desliza peligrosamente por el socialismo económico, la dictadura y/o el caudillismo.

(…)

Resulta poco esperanzador, igualmente, la deriva de Chile con la presidenta Bachelet. No abundaremos en el bochornoso incidente aludido al principio, sino en el fondo de sus mensajes lanzados en la Cumbre. Tanto ella como el Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, aportaron ese ignorante y bienintencionado discurso contra la economía de mercado que la presenta como si careciera de corazón, de compasión y de capacidad de acordarse de los más pobres. Personificando literariamente al mercado lo falsean, lo dotan de lo que no tiene y ocultan lo que sí puede hacer por los pobres, tan mal representados en la Cumbre.

Chile es, aún, a los Estados hispanos lo que Uribe a los líderes, o sea, lo más serio. Pero si se deja llevar por ola de protosocialismo reinante, las bases económicas sentadas en los años ochenta y noventa en esa nación pueden acabar con la dinámica de más libertad seguida de más prosperidad.

En la misma página, pero en otro artículo, titulado: La historia secreta del choque entre Chávez y el rey Juan Carlos dice:

Michelle Bachelet. A la presidente chilena y anfitriona no le fue muy bien. Ella, que pretendía subir popularidad, no pudo materializar la brillante organización de la cumbre, que se convirtió en un permanente dolor de cabeza, no solo por los ataques de Chávez al eje de la cita (la cohesión social), sino por los incendios que tuvo que apagar. Esto terminó opacando la reunión. Tanto que su portavoz llamó la atención para que se dejen de lado las anécdotas y se miren los resultados.

Bueno, así va menguando la buena imagen de Chile, los gobiernos “socialistas” (Pregunta abierta: ¿Qué es eso?) han hecho de las suyas en estos dos periodos.

Las tristes intervenciones de la señora Bachelet en TODO cada vez nos tienen más mal:  el Transantiago (su mayor dolor de cabeza), su paridad que nos tiene llenos de ministros incompetentes, su ley de educación que más que todo parece broma (Un minuto: ¿Siguen discutiendo sobre la esfericidad de la Tierra, o ya pasaron a la naturaleza de la luz?…) y un largo etcétera que oculta robos, coimas, crisis energéticas y toda la lamentable herencia de Lagos (¿d’onde meto EFE, Pascua Lama, los subcontratistas de Codelco? bueno… Uds saben).

Espero que el masoquismo de Chile no llegue  a tanto como para volver a elegir un presidente “socialista” (¿o a estas alturas se debería decir “chavista”?)

Ver: Opinión y reseñas de una cumbre de muy poca altura.

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