Legado del Gobierno Militar: Bibliotecas universitarias reducidas a cenizas.

   Continúo la serie de post iniciada aquí, dedicada a las políticas universitarias del régimen militar, que desembocaron en la “Privatización de la Universidades”. Este término no quiere decir que a partir de ese punto se permitiera la creación de universidades de carácter particular: porque universidades privadas ya existían, como las católicas o la de Concepción; sino que trata de reflejar un cambio de mentalidad, algo mucho más profundo: se pasó de una Universidad restringida, de excelencia, interesada por el conocimiento, y que ya había comenzado un fuerte proceso de Reforma que la llevaba a involucrarse en los procesos sociales; a una una miríada de Universidades de cuestionable prestigio, simple fábrica de profesionales donde se hace escaso aporte al conocimiento (a veces simple adoctrinamiento de los grupos de poder imperantes en sus directorios) y que por lo mismo tienen escaso interés por lo que pase en el mundo.. lo que importa es que el cheque esté depositado a fin de mes.

   Lo que presento ahora es otro relato insólito, que refleja bastante bien la visión que los militares tenían de lo que debía ser una Universidad, y la bestialidad con que actuaron llevándola a la práctica.

   Nuevamente cito “La Privatización de las Universidades. Una historia de Dinero, Poder e Influencias” de María Olivia Mönckeberg. Hay notas aclaratorias cuando corresponde, al final.

Quema de libros.

   Entre las muchas cosas que impresionaron en aquellos días, a Federico Schopf (1) le quedó grabada la imagen de “la destrucción de las Bibliotecas de la Facultad (2), que fueron amontonadas en los patios. Eso lo vi”. Y recuerda que “en la misma prensa autorizada, en El Mercurio, por ejemplo, aparecieron fotos de quema de libros. Era un momento bastante delirante en que los militares creyeron que quemar libros era parte de una causa justa”. En las fogatas, cerca de la remodelación San Borja -señala Schopf- había “publicaciones de distintas especies, desde folletos políticos hasta novelas y ensayos. De todo, sin mucho discernimiento”.

   En el Departamento de Español había un Instituto de Literatura Chilena que contaba con una excelente biblioteca. La donó el crítico Ricardo Latcham (3), recuerda Schopf. “Esa biblioteca se evaporó después del Golpe, como toda la biblioteca de la Facultad, que se consideró contenía literatura subversiva. Eran textos acerca de la Edad Media, de los siglos XVI, XVII, novelas, colecciones de poemas, textos de sociología, pero en ningún caso era una biblioteca militante, como fue calificada. Sin embargo, la desmantelaron. Pusieron libros en los patios y se perdieron

   Años después, cuando retornó de su exilio en Alemania, en 1986, Federico Schopf encontró varios de esos libros en venta en ferias persas o en las librerías de calle San Diego. “Había sido una biblioteca desmantelada, pero muchos libros fueron vendidos por militares seguramente a cargo del operativo del Pedagógico”.

   En los últimos años, la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile ha vuelto a levantarse. El Departamento de Literatura, como se llama hoy, reúne a destacados escritores e investigadores. Pero el pedagógico ya no es parte de la Universidad de Chile y lo que iba a ser la gran biblioteca pasó a ser el edificio que ocupa la facultad completa. La biblioteca quedó reducida a la plata subterránea. Federico Schopf se inquieta con la pobreza de libros que se arrastra hasta ahora, otro coletazo de la dictadura en la Universidad. “Los fondos de la biblioteca anterior al golpe en gran parte no existen. Son libros que busco y no están, y que en su momento los había usado… No diré que falta todo, pero casi todo”.

   Hoy, según Schopf, en su casa tiene más libros de temas que le interesan que en la biblioteca central de la Facultad. “Y yo me había acostumbrado a la biblioteca de Frankfurt”, donde vivió su exilio, comenta con ironía.

(1) Escritor y crítico literario, era Profesor de Teoría Literaria y Estética en el Departamento de Español (así se llamaba entonces…) de la Universidad de Chile.

(2) Se refiere a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, que junto con la de Educación, y las escuelas de Periodismo, Sicología y Sociología, conformaban un campus conocido como el “Pedagógico”, que estaba en la mira de los militares por considerarla un “antro” donde estaban “enquistados los marxistas”.

(3) Ricardo Latcham (1903-1965) escritor, crítico literario, Profesor de Literatura Española, Hispanoamericana y Chilena, fue decano de la facultad de Filosofía y educación de la Universidad de Chile. Fue diplomático y político, y uno de los fundadores del Partido Socialista)

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7 comentarios

  1. Dramáticos testimonios que sin duda son un ápice de la devastadora acción de los militares durante la dictadura. Cabe recordar lo que hicieron con las maravillosas casas de Pablo Neruda: la chascona, leves vestigios de su pasar en Santiago, la que se haya en Valaraíso, totalmente destruida, muy poco se pudo rescatar. Asimismo, la acción tiránica hizo que en muchos hogares se quemaran los libros, cual Farenheit 451. Momentos de terror, sin duda, una gran pérdida cultural para el país que hasta ahora se evidencia. Esto es lo menos que se puede decir.

    Saludos.

  2. Tan bien que iba este blog, hasta que se te ocurrió escribir este post… Qué pena. Los que les gusta hablar de “dictadura” no se diferencian mucho de los fundamentalistas arabes

  3. Mire señor Cristián… Si usted cree que los blogs que “van bien” son los que se dedican a reescribir la historia, aquí no encontrará un “buen” blog (eso suena como a ser “buen chico” y alejarse de los temas de adultos… es decir, los que tocan ciertos intereses fundamentales).
    Creo justamente lo contrario que Ud: los fundamentalistas árabes no se diferencian mucho de los que ponen “dictadura” así, entre comillas, cuando se refieren a un régimen que tomó el poder por las armas, se quedó 17 años en él e hizo lo que quiso, pasando por encima de una gran mayoría de chilenos y llevándose la vida de varios miles (no digo « “vida” », no fueron vidas de mentira, no es sentido figurado… son cosas que ya se han probado).
    En efecto, ambos grupos son dados a poner los “derechos humanos” también así, entre comillas (los islamistas dicen que no existen, los pinochetistas que nunca se violaron (?) … al final del día, ambos los ignoran).
    Que bien que las cosas vayan quedando claras… este blog se escribe en defensa de la libertad y de los valores humanos, valores que en Occidente han alcanzado un desarrollo bastante grande. Luchan contra un grupo que trata de negarlos, pero no por eso los deja de defender aquí, en casa. Los enemigos de la “humanidad” (es decir, quienes la mensocaban) están en todos lados.
    Ojalá ud, y la gente que piensa como Ud tengan alguna vez la capacidad de mirar con un poco de sentido crítico el gobierno del General.
    Por mi parte, yo no le debo fidelidad a ningún partido: ni a la derecha, ni a la izquierda, ni al PDC…. Así que soy libre de criticarlos a todos.
    Saludos.

  4. Cristina, yo visto desde lejos, creo que Pinochet libró a Chile de acabar como Cuba, pero de ahí a no poder criticar sus crímenes y desmanes va mucho.

    Además no aportas argumentos. ¿Es falsa la información? Pues sí no lo es hay que aceptarlo.

  5. Perdón quise decir Cristián…

  6. Estoy de acuerdo con ambos AMDG y Juan Pablo ¿Acaso Cristián al poner entre comillas la palabra dictadura aduces a que ésta no existió? Bastante daño ya nos hicieron los añejos libros de historia de los años 80 y 90 cuando la nuestra llegaba sólamente hasta el año 1973 y “el pronunciamiento militar” y la “honorable junta de gobierno” y esto lo digo entre comillas, porque siempre fue falso. Concordando con AMGD en todos sus aspectos, me gustaría que presentaras por lo menos un argumento que invalide que no fue así.

    Saludos.

  7. Para aquéllos que gustan de llamar dictadura al gobierno militar, modalidad impuesta por el socialismo que desaba instaurar una dictadura del proletariado en Chile y que no perdona jamás a quien se lo impidió, y que por otro lado aplauden las verdades de Oriana Fallaci, les cito la página 264 de La Fuerza de la Razón:
    “La Izquierda es una Igklesia. Y no una Iglesia similar a las Iglesias surgidas del cristianismo y por lo tanto abiertas al libre albedrío, sino una Iglesia similar al Islam. De hecho, al igual que el Islam se considera besada por un Dios guardián del Bien y de la Verdad. Como el Islam, nunca reconoce sus culpas y sus errores. Se considera infalible, nunca pide perdón. Como el Islam pretende crear un mundo a su imagen y semejanza, una sociedad construída sobre los versículos de su profeta Karl Marx. Como el Islam esclaviza a sus propios fieles, los intimida, los vuelve cretinos aunque sean inteligentes. Como el Islam no acepta que pienses de un modo diferente, y si lo haces, te desprecia. Te denigra, te procesa, te castiga, y si el Corán, o sea el Partido, ordena fusilarte, te fusila. Como el Islam es antiliberal, en fin. Autocrática, totalitaria, incluso cuando acepta el juego de la democracia “.

    Bueno, ¿con quienes estan ustedes, que me respondieron tan fieramente mi opinión anterior?
    Cada vez que caen en el juego de llamar “dictadura” al Gobierno Militar, caen en el juego del socialismo que tan bien describió Oriana Fallaci.
    Como ella misma dijo, para quienes se vanaglorian de ser neutrales, “la verdad no siempre está en el medio. A veces, simplemente, está en un extremo”.

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